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Mi vida cambio en siete años.

"Hicieron mucho más por nosotros de lo que ahora hacemos por los inmigrantes aquí"- Lucas

Lucas y Maru emigraron a Alemania en enero de 1971. Estuvieron allí hasta junio de 1977. Seis años en que su vida cambió para siempre.

Vivían ya en Madrid hacía tres o cuatro años aunque procedían de pueblitos muy pequeños: Saelices del Río de León y Aldealvar en Valladolid que tan sólo contaba con 70 habitantes Creció Lucas en una familia bastante severa aunque, más bien, de izquierdas. Su padre era pastor y agricultor pero el pueblo era tan pequeñito que a Lucas le asfixiaba. "No era mi mundo" dice, "y nos fuimos a vivir a Madrid, a buscar un tipo de vida distinta".
Lucas se quedó en Madrid hospedado con una tía. Maru trabajaba en una casa, él ganaba algún dinerillo el fin de semana porque el resto estaba en la mili. Madrid era ya un lugar en que se podía vivir de forma más libre. Había un abismo entre la forma de vida en Madrid y la del pueblo.

"Mi primo llegó entonces, feliz, se comía el mundo, hablaba de que en Alemania había trabajo y se vivía mucho mejor", -"Esto es una mierda"- acababa diciendo. Maru y yo queríamos comprarnos un piso y con el dinero que ganábamos nos daba justo para pagar las letras mientras nos lo daban por lo que vimos claro que Alemania era una alternativa para poder cumplir nuestro proyecto. "El piso llegó cuando ya nos habíamos ido" -recuerda Lucas.

Primero se fue ella y a los pocos meses él. "Nos casamos y nos fuimos con contrato. Mi contrato llegó a los cuatro meses". Fueron a trabajar a Munich, a la fábrica de Siemens que tenía nada menos que 70.000 personas en plantilla.


Condiciones de trabajo

"Los españoles no tenían peores condiciones de trabajo, lo que pasaba es que tenían peor preparación". Nos dice Lucas. "Había un porcentaje muy pequeño que accedía al puesto de preparador. La mayoría trabajábamos de peón, no teníamos preparación. Los alemanes tenían más formación y puestos más altos".

Los derechos eran iguales para todo el mundo, pero había que exigirlos y había quien lo hacía y quien no. A pesar de ello, nos cuenta, allí también los "puestos buenos" acababan siendo para "los amigos". Existía, además, bastante jerarquía dentro de la empresa y un miedo a que se acudiera al "Consejo de Empresa". Era un recurso a usar cuando había algún enfrentamiento con algún capataz o supervisor.

No estaba muy implicado en las movilizaciones allí. Aunque, por ejemplo, sí acudía a los primeros de mayo.

 

Sindicatos y derechos

Todo español y española cuando llegaba se le incluía en el sindicato. Lucas estaba en el sindicato del metal. Una persona, socialdemócrata, se encargaba de organizar a los españoles, primero de afiliarles, luego de intentar involucrarles en actividades como cursos de fin de semana.

A ellos se les tenía en cuenta y eran invitados a actos del Partido Socialista Alemán, junto con otras organizaciones.

Todo el mundo se sindicaba, se pagaba un % de la nómina que equivalía a una hora de trabajo. Había más gente sindicada que en España. Existían sindicatos de obreros y de empleados. Funcionaban bien los enlaces sindicales en Alemania.

La gente participaba aunque la extranjera menos, sobre todo, por razones de idioma. Existían bastantes derechos y se permitía la participación. Las asambleas se hacían en horario de trabajo pagado por la empresa, aunque la asistencia no era obligatoria, quien quería se iba.

Su compromiso político

"Mi compromiso fue aumentando allí poco a poco. Llegué a ser enlace sindical de trabajadores españoles, participaba en los 1º de mayo y en algunos actos más". No fue mucho más su implicación aunque acabó simpatizando con los partidos de izquierdas.
A su regreso a España seguía y sigue participando en manifestaciones, uno de mayo, etc., pero nada más. "Deprime ver como es ahora una huelga general". "Quizá ese desánimo empezó, según dice Lucas, con la división entre sindicatos, con convocatorias por separado…".

Pinchar en imagen: periódicos del centro español

Pinchar en imagen para ver en grande : con el consul español

Recuerda alguna repercusión en Alemania de la situación política que se vivía entonces en España. Importante fue, por ejemplo, la movilización en el consulado español cuando en el proceso de Burgos, Franco firmó las sentencias de muerte tras los juicios políticos.

 

 

 

Entre gente española: el Centro Español de Munich.

 

Su referencia en Munich era el Centro Español. Era un centro político-cultural. Era autónomo y vivía de las cuotas de quien se asociaba y recogía a toda la emigración española en Munich. Llegó a formarse por el consulado otro centro español, la Casa de España, pero no tenía vida, no funcionaba, era algo vacío.

Era aquel un lugar donde existía un alto grado de solidaridad. Se compartían historias y vidas "Ibas a cortarte el pelo con aquel peluquero gallego y acababas siempre contando algo de tu pueblo, de tu ciudad de procedencia"

El Centro español tenía varias áreas de trabajo y una Junta Directiva que lo coordinaba todo. El centro era un lugar de encuentro para españoles. Había un bar restaurante Se organizaban fiestas. Entre ellas las de Navidad. Algunas personas de otros países iban al centro con los españoles, quizá eran los italianos los que más se acercaban. En lo cultural se daban clases de alemán. Había facilidad para autoorganizarse, tener iniciativa. Por ejemplo cuando falló el profesor se llegó a formar un grupo que se encargó de organizar clases, contratar a una profesora y organizar excursiones. También había clases promovidas por el gobierno español, graduado escolar para personas adultas y español para los hijos de los emigrantes.

Pinchar en imagen para ver imágenes del Centro español en Munich

Familia

Comenzaron viviendo Lucas y Maru en dos residencias de solteros dependientes de la empresa. Aquello no podía mantenerse mucho tiempo. Pasaron luego a tener un apartamento en el ático de una residencia con la que la ducha era común El tercer lugar, cuando tuvieron la hija a los dos años de estar en Alemania la empresa ya les dio un apartamento en mejores condiciones. Existía allí un derecho por el que te podía corresponder una casa mayor dependiendo de número de personas que integraran la familia. No era fácil conseguir uno. "El primer apartamento de casado tuvo que intervenir mi primo": para buscar vivienda tenían que hablar con la intérprete de la empresa que era una persona latinoamericana, la primera respuesta fue que no podía ser ya que había más gente buscando vivienda antes que ellos. Nada más salir de esta entrevista se encontraron a su primo que les acompañó en un segundo intento a ver a la interprete porque el la conocía. Entonces sí consiguieron la vivienda.

En una reunión con la empresa, el consulado y un organismo alemán, Lucas se vio metido en una situación desagradable al intentar defender el derecho a la reagrupación familiar de los emigrantes españoles frente a la opinión contraria de un directivo alemán de la empresa.
Después de plantarle cara al directivo le acabó llamando al despacho. Lucas pensó en el despido, pero fue en realidad una oferta "envenenada". Primero le ofrecieron un piso más grande para los tres. ¡Qué bien! Luego le empujó a que delatara a los españoles y españolas que teñía una situación irregular en Munich. Salió Lucas de allí casi dando un portazo. Si debía rechazar el piso o no fue un tema debatido en asamblea de trabajadores españoles y le creó algunas situaciones desagradables. Al final, no renunció ni delató. Si se lo tenían que quitar que se lo quitaran "ellos".

En el aeropuerto con amigos (pinchar para ver en grande)

En ese piso vivió hasta alquilar uno privado cuando dejó de trabajar en la empresa Siemens. Aun así, se lo podían permitir porque los pisos de alquiler era algo extendido en Alemania y las mensualidades se pagaban con arreglo al sueldo.

Cuando preguntamos a Lucas como organizaban las tareas de la casa si las mujeres también trabajaban en las fábricas, el nos contesta que había un buen reparto de tareas en la casa. Todo el mundo contribuía, mujeres y hombres. También entre las parejas del círculo de amistad española. No queda claro si por imitación de lo que se hacía allí o por necesidad en un lugar de fuera de España donde no tenían otros familiares ni amigos que les pudieran ayudar con la casa o los hijos

Tuvieron una hija a los dos años de estar allí, en el 72. Nunca se integró en la sociedad alemana. Como muchas familias hacían, fue enviada hasta los 18 meses a España. Luego estuvo en una guardería española (pertenecía a la Misión Católica, la regentaba un cura y algunas monjas con personal seglar que trabajaban allí) y sólo durante un año tuvo que pasar a una alemana, antes de venirse con toda la familia a los cinco años.


La vuelta

Al cabo de varios años, con el dinero ahorrado, se lanzaron a arrendar el restaurante del Centro Español que frecuentaban.
La idea al coger el restaurante era ganar suficiente como para regresar a España y hacerlo independizándose, montando un negocio y no tener que buscar de nuevo un puesto de trabajo al volver. Muchas personas que inmigraban entonces pensaban en el regreso. Sólo un pequeño porcentaje, según Lucas como de un 1%, se quedaba en Alemania. En algunos casos el regreso era fallido: no había trabajo y debían retornar. Por eso Lucas quería independizarse, ponerse "por su cuenta".

Era una ventaja tener un restaurante en el centro español: clientes españoles en el único restaurante con comida de este país y clientes de distintas nacionalidades que también la buscaban, incluso de la base americana que había cerca. No había que hacer todo natural, gustaba lo mismo. Hasta llevaron jarras de cerámica de Portillo para el uso en el restaurante y también para darlas como regalo. Les fue bien y, por tanto, pudieron volver.

Ya en España recalan en Valladolid. Tienen un dinero que se multiplica con el cambio a la peseta y con la diferencia de niveles de vida. Además Maru también cobra el paro, durante seis meses.
El cambio de vida al volver no fue un choque drástico. Hay que tener en cuenta que en Alemania se relacionaba casi exclusivamente con personas del centro español y con el resto de la colonia Española.
"Una vez en Valladolid acabamos poniendo una tienda de alimentación en el barrio de Pajarillos. No era lo nuestro, jamás tuvimos que ver con fruta". Pero eran unos emprendedores y reorganizaron su vida.

ALGUNAS REFLEXIONES……..

Condiciones sociales en Alemania

En la vida de Munich todo podía girar alrededor de la empresa. Ésta tenía personas para traducir y entenderse con los inmigrantes. Muchos servicios básicos se lograban a través de la empresa, como la vivienda y también te daban facilidades en los turnos de trabajo para aprender alemán.

La asistencia sanitaria era accesible y gratuita, quizá mejor que ahora, aunque esto Lucas no lo tiene muy claro. Por ejemplo incluía una limpieza de boca anual. Existía una cotización (también otra para la iglesia).

El nivel de servicios en Alemania era bastante más alto que en España había, en general, más poder adquisitivo. En aquellos años ya existían grandes superficies comerciales.

Lo que no se hacía era vida social con personas alemanas. Todo se movía alrededor del Centro español y entre españoles. Ni siquiera cuando tuvieron una vivienda libre aumentó la relación con el vecindario.

Respecto a la participación política dada a la emigración, la había pero especial. Los emigrantes residentes en Munich votaban a 2 representantes para defender los derechos de todos los extranjeros. Salieron 1 italiano y 1 turco.

Había algunas referencias a la cultura española. Por ejemplo, existía una programación de media hora diaria en español en una de las emisoras alemanas públicas.


Punto de vista de los alemanes.

Punto de vista de los alemanes.


"Los alemanes", piensa Lucas, "no tenían opinión ni buena ni mala de los españoles. Sabían que España era un buen cliente, un negocio. Nos vendían hasta los tanques y venían a España a pasarlo bien. Eso sí, se pensaba que el español hablaba excesivamente alto, que hacían mucho ruido y metían mucha "bulla". Una vez apareció la policía al Centro Español a pedir que se bajara el ruido o se cerraran las ventanas (no había aire acondicionado en verano)".

En alguna ocasión sí hubo problemas a nivel legal. Por ejemplo, desde el parlamento alemán de Munich se promovió una legislación que pretendía quitar los subsidios a hijos de personas extranjeras que no residieran en Alemania. Esta medida era perjudicial para bastantes españoles que, en muchas ocasiones, enviaban tras nacer a un hijo o hija a España durante un tiempo para que fuera cuidado por la familia mientras la madre y el padre trabajaban en Alemania. No sentó nada bien aquella propuesta. De hecho hubo movilizaciones "no he visto tantos gallegos juntos en una manifestación". Eran los tiempos del canciller socialdemócrata Helmut Smith. Las movilizaciones dieron su fruto y no aprobaron las reformas.

En general los gobiernos socialistas se portaron bien con los inmigrantes españoles. No fue así con otros como la CSU de Strauss, con bastante fuerza en el estado de Baviera donde pertenece Munich y que se situaba más a la derecha que la Democracia Cristiana (CDU) que gobierna Alemania en 2010. En el movimiento de izquierdas existían muchas diferencias de unas personas y otras. Quizá como ocurría en España, por entonces, no sólo un párroco podía ser "rojo" sino hasta el mismísimo sacristán que se dedicaba a ayudar a la iglesia mientras aunque profesara su ideología comunista.


Algunas comparaciones con la Inmigración de hoy


"No existía mucha población ilegal, quizá menos que ahora. Había, eso sí, una población "flotante " que hacía trabajos muy puntuales donde podía pero", según Lucas, no era muy numerosa ni estaba mucho tiempo haciendo ese tipo de trabajos.
Entonces todo el mundo emigraba para sacar un dinero y regresar. Hoy no está claro que sea así",
según Lucas, "al menos dependiendo de la procedencia".

El paso de seis años por Alemania para Lucas fue un elemento que transformó su vida.
Tiene claro que está muy agradecido a Munich y a los alemanes. "Aunque hubiera alguna persona fascista y racista que tratara de crearnos problemas", Lucas nos pide que recalquemos bien el hecho de que los alemanes "Nos aportaron e hicieron por las personas que estábamos allí emigrando mucho más de lo que hacemos aquí por la inmigración que hay ahora".


Muchas gracias, Lucas y Maru, por la generosidad de compartir con nosotros vuestra experiencia de emigrantes españoles en Alemania.


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Año 1973. En el aeropuerto de Munich despidiendo a unos amigos.

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Centro español de Munich cuyo comedor regentó(volver)

Año 1975. visita al Centro Español de Munich, que hizo el Cónsul General de España con el había buen rollo a nivel personal

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Ce

 

 

 

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